Off-Topic: “Papa Pupa, quiero Helado”

La carta otorgada mal llamada “Constitución Española” tiene un apartado que dice “Ninguna religión tendrá carácter estatal” pero con el feminismo es completamente falso esa afirmación dado que este es promovido por los partidos políticos que en España forman parte del Estado desde el momento en que cobran del mismo para su subsistencia, es decir, no emanan de la sociedad civil. ¿Y como es que afirmo que el feminismo es una religión? Tienen ritos y sus creencias no sostienen el análisis racional, no en vano no es de extrañar que el lema de la mayoría de feministas sea el de “Escucha y Cree”…

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… o simplemente pidan a la gente que se ponga las “gafas de género” que no es otra cosa que un eufemismo para dejar el pensamiento racional y analítico a un lado y aceptar una versión distorsionada de la realidad.

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Incluso tienen sus liturgias religiosas…

El motivo por el cual este tipo de ideologías irracionales florecen es la socialdemocracia, la cual se basa en la infantilización colectiva de todo ser humano, incluidas las mujeres que colectivamente y de forma inconsciente realizan el “Papa Pupa, quiero helado” basado en convertirse en víctimas (lloro continuo) y pedir helado continuamente pero para disfrazarlo de búsqueda de la igualdad. ¿El objetivo real? No hay objetivo, es simple y llanamente ir moviendo los postes, incluso teniendo trato preferencial y privilegios (a los que llaman discriminaciones positivas en su perversión del lenguaje) continúan diciendo que son las víctimas de todo.

Es por ello que la manifestación del pasado sábado, de la cual la sociedad española paso olímpicamente y fue una liturgia de estado se puede traducir en esta simple imagen:

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“Papa pupa, quiero helado” y el Estado (Padre) tiene a la hija (Sociedad Femenina) malcriada y acostumbrada a llorar continuamente para ir consiguiendo helado, así cada liturgia religiosa de género se convierte en una demostración del infantilismo social provocado por la socialdemocracia donde el pataleo sustituye a la acción política real que existiría en una sociedad no infantilizada y por tanto responsable. Es decir, es la búsqueda continua del padre por parte de la niña pero de forma colectiva y en una forma donde la niña se ha dado cuenta que sus lloros le dan resultado siempre.

Si en el blog he tratado más de una vez todo esto es porque se trata de la estafa intelectual más grande que hay en estos momentos, una estafa intelectual que no se sustentaría si no fuese por las cantidades ingentes de dinero que van a parar a fundaciones y asociaciones que viven del tema y cuyo interés primario es aumentar la problemática para poder llorar y conseguir los privilegios/helados. ¿Cual es la solución? Hacer que todo ciudadano y toda ciudadana deje la minoría de edad de una vez por todas, en especial las mujeres que no paran de negar continuamente esa falta de madurez social que tienen en lo político… ¿Y a que me refiero con madurez social? A sacarse las castañas del fuego por ellas mismas y no hacer pataleos/lloros esperando el “privilegio” por parte de Papa Estado mientras hipócritamente se dice que se lucha por la “Igualdad”.

Pero es que la hipocresía es doble por un motivo, hablan de un “Patriarcado” pero toman al Estado como la figura “Patriarcal/Paternal” que haga caso a sus lloros, es decir… ¡Las feministas son asquerosamente patriarcales!

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Si, si… como lo oís. El feminismo del que muchas se jactan es posible en la socialdemocracia que infantiliza políticamente a los pueblos y convierte al Estado en una especie de Papa Colectivo. Es decir, en el caso de España donde nunca ha habido una democracia formal y por tanto nunca ha habido la madurez psicológica colectiva para ser responsables se paso de Papa Dios a Papa Estado. Es decir, el Estado ocupa para estas mujeres el papel del arquetipo colectivo del Gran Padre descrito por Jung.

El arquetipo del padre representaría uno de los arquetipos principales de lo inconsciente colectivo en la psicología analítica de C. G. Jung.

Si bien puede interpretarse como un arquetipo individual, también puede verse como una parte del ánimus o conjunto de arquetipos sobre el varón en lo inconsciente colectivo.

Jung afirmaba que una de las muchas funciones del padre es proteger al individuo del mundo externo, en compensación con la protección del mundo interno que brinda la madre, arquetípicamente. En su obra Conflictos del alma infantil dedica un capítulo completo a la reflexión sobre la importancia del padre.

El mundo externo es por tanto la madurez y la independencia, lo que lleva a ser responsables y con ello la madurez política colectiva. Asi pues la niña-feminista necesita que el Padre-Estado la proteja del mundo exterior. Necesita al padre que este ahí para cuando ella llore llevarse el helado o cualquier otro capricho. Por eso son liturgias hipócritas porque necesitan de la figura de Papa-Estado en su concepción más paternal.

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