La falta de biblioteca en una consola genera “N64 Kids”

Completamente de acuerdo con la siguiente frase de Sean Malstrom en su blog:

El error es que los jugadores no compramos juegos, COMPRAMOS BIBLIOTECAS DE JUEGOS. ¿Quién se para a comprar un solo juego? Nadie.
Todo jugador quiere una biblioteca, incluso una pequeña.

Esto es una enorme verdad, no tiene sentido comprar una consola por un juego e incluso si este es una killer app que vende consolas por si solo tiene una vida útil limitada y por tanto un éxito comercial limitado.

¿Que ocurre si un sistema tiene una killer app pero carece de una colección de juegos? Se convierte en una moda porque no existe catálogo capaz de sustener el momentum, es decir… el interés del público en el sistema.

Una de las cosas que ha creado momentum en PS4 son las remasterizaciones de los AAA de la anterior generación. ¿El motivo? Le dan un completitud al catalogo y a la rampa de lanzamiento, no es lo mismo un juego retrocompatible que una remasterización que implica el re-lanzamiento comercial del mismo y el efecto de flujo continuo de juegos que provoca.

El gran fiasco de Wii U no se hubiese producido si hubiese existido dicho nivel de flujo de juegos… ¿Hubiese sido imposible? El mandamás de Ubi Soft ya comentó en su día que algo como un Assassin’s Creed costaba menos de $1.5 millones portarlo y la consola pese a no ser tan potente como PS4 y Xbox One sí que hubiese podido con el catálogo de PS3 y 360, pero lo mejor es que hubiese tenido “biblioteca” y por tanto la percepción de la consola por parte del público hubiese sido diferente.

Nintendo lleva ya generaciones que ante la falta de “biblioteca” ha vendido el concepto del “juego esperado” e incluso en sistemas que han fracasado comercialmente o en situaciones donde Nintendo está sola y con sequías de juegos importantes. Entonces los pocos juegos son disfrazados de grandeza “heroica”por la privación de juegos en el sistema y quien los crea convertido en una especie de genio de los videojuegos por la propaganda de la compañía. Pero el nivel de expectación de dicho juego no tiene porque corresponderse con el nivel de calidad del juego en si. Más bien corresponde a la psicología colectiva producto de la privación de una “biblioteca” en el sistema que poseen.

¿Un ejemplo claro de ello? 

The Legend of Zelda por desgracia se ha convertido en eso. En uno de esos títulos heroicos con los que Nintendo ante la falta de biblioteca promete a sus fieles que compensará la privación, cuando aparece es un acontecimiento pero el nivel real del juego nunca está al nivel de las expectativas creadas por la propaganda

Lo cual es muy curioso porque es el mismo esquema lógico del Cristianismo donde a los devotos se les pide resistir a las tentaciones del mundo porque “pronto llegara el reino de los justos donde reinarán”, en este caso las tentaciones del mundo son los juegos en las consolas de la competencia.
No podemos olvidar que el N64 Kid medio nació ya en las épocas de sequía de N64-GCN y considera que el periodo de privación le santifica por encima del resto. El hecho de que una consola tenga éxito (lo cual tiene relación con tener una biblioteca de juegos) es algo que es anatema para ellos por el simple hecho que han convertido el estado mental colectivo basado en la privación de juegos por un lado y la sobrevaloración propagandista por otro en algo normal y habitual pero el hecho de que una consola sea aplaudida por los N64 Kids, no tiene que ser de Nintendo ojo, es consecuencia de la falta de biblioteca, la cual genera N64 Kids.

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